martes, 16 de marzo de 2010

El cielo es de los payasos (Victor Winer)

Desde que mi bisabuelo pisó un escenario allá en España, el estigma de la actuación se instaló en mi familia. El teatro ocupaba todas las conversaciones: telón, personajes eran algunas de las palabras que yo escuchaba mientras tomaba la teta. En casa era obligación tener talento y hacer algo relacionado con el escenario. Mientras fui chico viví confundido frente a estas pasiones familiares, pero cuando crecí me sentí seguro de algo: mi talento era no tener talento para nada. Nada en la vida me entusiasmaba y mucho menos el teatro... así que no me importaba romper con la tradición, yo no iba a ser actor.

Mamá no pensaba lo mismo, ella insistía en que yo era un actor de raza... un actor destinado a un tipo de actuación propia de un teatro del nuevo mundo. Mamá me llevó a estudiar, ahí descubrí que los dos teníamos razón: es cierto, el teatro me gustaba mas de lo que pensaba, pero mi incapacidad para actuar era " tal cual " yo imaginaba. Tenía problemas con todo: el cuerpo, la voz y sobre todo el acercamiento al personaje. Lo que mas me costaba era la construcción del personaje. Mientras hice de mí mismo arriba de un escenario todo anduvo bien, no tuve dificultades, con un poco de esfuerzo pude salir adelante. Los problemas vinieron cuando tuve que hacer esos personajes que no eran míos, que hablaban otros idiomas, que traían otras ideas.

Lo que hoy quiero contarles es lo que me pasó cuando me ofrecieron mi primer papel importante: Erdosain, lo acepté sabiendo que no era para mí. Erdosain ¡un loco! ¿ qué tenía yo que ver con un loco? Estuve durante días intentando acercarme hasta él, hasta que entendí que Erdosain y yo no teníamos nada que ver, él y yo éramos dos desconocidos. Mamá no pensaba lo mismo. Según ella, yo era un calco del personaje. Cuando le adelanté que iba a rechazar el trabajo ella, a su manera, intentó ayudarme de todas las formas posibles.

(IMITANDO A SU MADRE) ¿ Tenés que hacer un loco? Escucha bien lo que te voy a decir: abrí los ojos así, ( ABRE EXAGERADAMENTE LOS OJOS) ahí tenés al loco.

Era una marcación exagerada, propia de otra época. Viendo esa expresión tan ridícula no puede evitar soltar una carcajada. Después como para que no se ofendiera le dije: Mamá, Erdosain era un loco inteligente, si le pongo esos ojos va a parecer un opa.

(IMITANDO A SU MADRE) Frank ponía esos ojos cuando actuaba y no parecía un opa.

Pero Frank era un payaso y a los payasos se les permite hacer otras cosas que a los actores. Yo soy actor, actúo con la verdad, si no me sale así ( HACE UN GESTO ) natural, soy carne de tiburón, me destrozan.

( IMITANDO A SU MADRE) Probá de abrir los ojos como te digo, vas a ver como te sale el loco.

Mamá esto es actuar, no montar sobre un caballo.

( PAUSA. EL ACTOR HACE UN BREVE SILENCIO Y CAMBIA EL TONO DEL RELATO QUE VENIA TRAYENDO.)

Esta es la única frase que no tendría que haber dicho en toda mi vida. Mamá, conocida como Rosita de la Plata había sido ecuyere la mayor parte de sus años. Enceguecida por la ofensa empezó a llenarme de bofetadas mientras me gritaba: ( SE CUBRE EL CUERPO CON AMBAS MANOS EVITANDO LOS GOLPES DE LA MADRE) " ¿ qué tenés contra los caballos ¡Yo te parí arriba del caballo, pedazo de animal! ! Y ojalá fueras payaso en vez de actor. El cielo es de los payasos, los actores tienen el gallinero ". Nunca la había visto tan enojada. Como no había forma de pararla se me ocurrió usar este momento para construir el personaje. Traté de imaginarme que era Erdosain quien recibía los golpes. Al rato algo de él empezó a estar en mí. De pronto, casi sin pensarlo saqué un ¡basta! de las entrañas. No era mi voz de siempre, era Erdosain que reaccionaba cansado de ser golpeado. Mamá confundida por el grito dejó de pegarme y empezó a retroceder. Yo sentía que un pedacito de Erdosain ya era mío: lo había encontrado por la voz. Entonces para que no se me escapara seguí hablando inmediatamente.

( REPRESENTANDO A ERDOSAIN) Rosita, por favor no vuelva a pegarme de esa manera, no me gustaría tener que hacerla desaparecer con algún invento mío.

Mamá entendió que se hallaba frente a Erdosain. Fascinada por el descubrimiento lejos de asustarse, puso su mejor sonrisa y me dijo:

( IMITANDO A SU MADRE) Erdosain qué gusto conocerlo, siempre quise estar cerca suyo.

( REPRESENTANDO A ERDOSAIN) El gusto es mío, Rosita.

Mamá como al descuido dejó caer un bretel de su vestido y con los pechos al aire siguió.

( IMITANDO A SU MADRE) ¿ Dígame Erdosain no me mostraría su Rosa de cobre?

Confieso que al ver los pechos desnudos de mamá me asusté pero como mantener la continuidad del personaje me favorecía no dudé en seguir la acción sin dejar de registrar todas las emociones que me aparecían.

( REPRESENTANDO A ERDOSAIN) Mire Rosita, no la traje conmigo pero no se preocupe, la rosa de cobre es un hecho.

¡Lo tenía! El personaje empezaba a ser mío. Las palabras me salían sin dificultad, me sentía relajado. Todo funcionaba: el sí mágico, la palabra en acción. Cuando volví la mirada sobre mamá vi que la escena se complicaba: mamá se había recostado desnuda sobre la cama y apuntando sus piernas hacia mí me decía: Dígame Erdosain, ¿ no me cubriría mis piernas con sus medias? ( BREVE PAUSA. SE QUEDA OBSERVANDO LAS PIERNAS DE LA MADRE) Erdosain y yo pensábamos que ésas eran las piernas mas lindas que habíamos visto en nuestra vida. Pensé que ya era hora de terminar, sentía que ya había ido demasiado lejos, que el personaje lo tenía prácticamente incorporado, decidí terminar con la escena... pero ahora Erdosain, excitado, hablaba por sí solo y yo no podía pararlo.

( REPRESENTANDO A ERDOSAIN) Mire Rosita, mis medias no están listas pero sus piernas están muy bien terminadas, déjeme sentir su piel.

Mientras Erdosain le tocaba las piernas yo miraba desde afuera, pero cuando la rosa de cobre apareció entre mis piernas me decidí a acompañar al personaje hasta sus íntimas sensaciones. Erdosain y yo nos pusimos sobre ella. Al tocarla abrimos los ojos como locos, sí, como me había indicado mamá. ( EXCITADO) Entonces Erdosain y yo pensamos que no existe un nuevo teatro aislado del anterior, que uno se funda sobre el otro, (MAS EXCITADO Y CON LOS OJOS DESORBITADOS). Mientras delante nuestro pasaban el astrólogo, el rufián melancólico, mi abuelo poco antes de salir de España... (CAMBIA) Mamá Erdosain y yo pegamos un grito. Un grito lleno de pasión , de verdades...según mamá un grito propio de un teatro del nuevo mundo.


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