lunes, 22 de febrero de 2010

BOTANICO 1° - ALEJANDRO URDAPILLETA

Ella tenía entre los dientes cachos de lechugao acelga, no sé, alguna verdura verde. Todo era verde. El paisaje que los rodeaba era precioso, hermoso, bellísimo, ¿vistes?, el Botánico es un lugar espectacular ¿sí?.
El no, no tenía dientes, pero se las arreglaba para no sesear como un pelotudo, aunque no tenía cara de pelotudo, y además seseaba como un pelotudo siempre. Tenía pantalones marrones y zapatos marrones llenos de barro. La camisa era verde loro, y además, era boliviano, por que curtía caspa en los hombros.
Los pajaritos revoloteaban y las palomas grandes los perseguían para arrancárles los gránulos de maicillos trenzados que llevaban esteaquellos en sus piquitos, además, las palomotas eran perseguidas por manadas de gatos sarnosos para devorarlas y algunas viejas maniáticas o peladas perseguían a los gatos con bolsas de patys triturados y restos de papel higiénico mojados en leche y, ya que estamos, algún asesino perseguía a la vieja y escapaba de los policías.
Pero bueno, esto lo veía yo desde mi banco por que soy perceptivo pero en realidad nadie lo notaba por que todos ponían cara de que paseaban y que reinaba la armonía del universo.
Ella hablaba hasta por los codos. ¿Sí?.
-Por que mamá está mal de los nervios, paralítica de la cabeza para arriba, y papá se tira pedos, pero cuando acabe la Pitman me voy a ir corriendo a lo de Osvaldo a decirle que acabo de recibirme y seguro que larga a la conchuda esa que tiene que se la coge y con los brazos abiertos me va a cerrar la cortina de hierro de la verduleria y me va a empezar a meter berenjenas y calabacines y quinotos en la cajeta mientras me declara su amor, pero yo me voy a negar para no parecer tan facil y voy a ir a decirle a papi que Osvaldo me violó y seguro que no va a hacer nada por que no tiene carácter, pero mamá sí, va a mandar a la patota de Barrita para que lo pongan en la parrilla y lo quemen con cigarrillos los muchachos y justo voy a llegar yo toda empapada en lágrimas y en jugos gastrointestinales y de la concha, y le lloraré en la cara a Osvaldito y antes de que se muera voy a pedirle perdon y me va a mirar.... y ...
A ella le saltaban cachos de verdura verde de la boca y le dában a él en la cara.
-Ay, perdoname, bolivianito.
-No. Nos es nada - decía el bolita, mientas con un palo trataba de sacarse el cacho de repollo verde de un ojo.
-Nos es nadas por que estoys acostumbrados. Allás en Villazóns nos cansábamos de escupirnos nos pedazos de espinacas y coca mezclados para el suntos des las alturas y el apunamientos. Asíque nos tes procupés mis escupidoritas bonitas.
A esa altura yo ya estaba podrido de tanta puta naturaleza, así que agarré y me sumergí en una meditación profunda.
Bajé al vacío y encontré nada al principio, toda tejida como si fuesen hebras tras hebras doradas pero de nada. Una nada medio cristalina salpicada de huevazos demiúrgicos.

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